octubre 22, 2025
En el mundo de la compraventa de empresas hay una confusión habitual: valor no es lo mismo que precio. El valor se calcula, el precio se negocia. Y entre ambos conceptos se abre un espacio donde intervienen la estrategia, la percepción del riesgo y la capacidad de negociación de las partes.
Todo empresario que se plantee vender su compañía —o incluso incorporar un socio inversor— debería conocer con claridad cómo se determina el valor de su empresa y qué factores pueden hacer que el precio final de venta se aleje, a veces notablemente, de esa cifra teórica.





