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La propuesta se articula bajo la dirección culinaria del chef Lorenzo Ripanti, cuya cocina combina raíz italiana, técnica francesa y una sensibilidad contemporánea que dialoga con el entorno canario desde el respeto al producto y la precisión técnica.
El trabajo en sala es uno de los grandes valores de Exencia, con la dirección de José Vinuesa y el apoyo Judith Bermúdez. El ritmo del servicio, la explicación de los platos y la gestión del tiempo evidencian una formación sólida y una atención elegante, cercana y precisa. La propuesta enológica, de la mano de María Mederos, acompaña con criterio, conocimiento y sensibilidad, reforzando el discurso culinario sin eclipsarlo.
Aperitivo de bienvenida
El inicio del menú se presenta en forma de un cuidado desfile de bocados que anticipan el nivel técnico y creativo de la experiencia.

Versión de huevo roto
Helado de papa negra, huevo de codorniz y trufa de temporada. Un juego brillante de temperaturas y texturas que reinterpreta un sabor reconocible.

Tartelletta alla Nerano
Tartaleta de pasta filo con semiesfera de provolone del Mónaco, zucchini y carpaccio de zucchini. Precisión italiana y equilibrio absoluto.

Taco de tartar de cecina de buey con gel de yemas
Potencia controlada, profundidad y elegancia.

Buñuelo relleno de pato con jamón de pato casero
Crujiente exterior y centro meloso, lleno de umami.

Bebida de shiso rojo
Frescor herbal que limpia el paladar y prepara el camino.

Panes
El conjunto se acompaña con pan de masa madre, grissini artesanal, aceite Elizondo y mantequilla Échiré, marcando un nivel muy alto desde el primer momento.




Menú degustación
Tartar de ventresca de atún Belfagó, ajoblanco de tomate y crujiente de shiso
Un inicio delicado y preciso. La ventresca se muestra tersa y jugosa, acompañada por un ajoblanco ligero y fresco, con el shiso aportando aroma y contraste.


Gamba roja, beurre blanc, caviar Osetra y aceite de cebollino
La gamba, apenas tratada, conserva todo su dulzor natural. El beurre blanc aporta cremosidad y equilibrio ácido, mientras el caviar introduce profundidad y carácter marino.

Rodaballo a la brasa, pilpil de coco quemado, setas chantarelas y polvo helado de avellana cantonesa
Un plato complejo y muy bien ensamblado. La brasa perfuma sin dominar, el coco quemado sorprende con elegancia y el contraste térmico del polvo helado aporta un interesante juego sensorial.

Oro de Milán
Plin relleno de ossobuco, mantecado con crema de azafrán, demi-glace de sus huesos y láminas de oro. Homenaje a la tradición italiana con una ejecución refinada y profunda.

Wellington de cordero, puré de chirivía y demi-glace de cordero
Uno de los platos más memorables del menú. Punto de cocción impecable, capas perfectamente integradas y una salsa intensa y elegante.

Prepostre
Savarin, chantilly y helado artesanal de ron Capitán Kid
Fresco, ligero y bien equilibrado, actúa como transición perfecta hacia el postre.

Postre – “Merienda Canaria”
Crumble de canela, caramelo de miso, helado de plátano, sablé relleno de praliné de avellana y craquelín con mermelada de plátano y jengibre. Un guiño a la tradición isleña reinterpretado con técnica y sensibilidad.


Petit Fours
Beso relleno de fresa, rocher de chocolate blanco y lima y cacahuete
Un cierre lúdico y equilibrado.

Maridaje
La propuesta de maridaje acompaña con coherencia y criterio:
– Champagne Cuvée Perpétuelle Non Dosé – Bonnet Ponson
– Sept
– José Gil – Rioja
– Finca Antigua – Moscatel




Vinos bien seleccionados y correctamente explicados, que suman sin restar protagonismo a la cocina.
Exencia demuestra que la alta cocina puede ser elegante, comprensible y profundamente placentera. La cocina de Lorenzo Ripanti, apoyada por una sala sobresaliente y una propuesta enológica sólida, construye una experiencia que se disfruta con calma y se recuerda con claridad.
Una mesa imprescindible para entender el excelente momento que vive la gastronomía en Tenerife y en Canarias.




